fbpx

¿Cómo vencer tus bloqueos para crear un curso? Consíguelo a través de 4 claves de intervención

Bloqueos crear curso

ÍNDICE DE CONTENIDOS

Si estás leyendo esto es porque te encantaría saber cómo vencer tus bloqueos para crear un curso y empezar de una vez…

Porque da igual que tengas un proyecto tentador y atractivo delante: cuando te bloqueas, dejas de avanzar. Las tareas se eternizan, se estiran. Y se te va el tiempo en buscar información que dé respuesta a tus preocupaciones. Porque nunca es suficiente.

En mis años de experiencia como mentora de negocios, he podido ver que los bloqueos que impiden a las emprendedoras crear sus propias formaciones se relacionan con cuatro temas:

  1. La barrera tecnológica: ¿qué plataforma escojo? ¿Cómo grabo y subo los vídeos?
  2. La gestión del tiempo: ¿cómo evitar que el proyecto se eternice?
  3. El contenido: ¿cómo estructurar y presentar los contenidos del curso?
  4. El precio: ¿cómo lo calculo para vender BIEN mi curso?

Para pasar a la acción, necesitas desatascar tu mente y resolver todas estas dudas. Porque solo así podrás empezar a empezar a crear.

Así que, en este artículo, te ayudaré a romper todos los bloqueos que acompañan al proceso de creación de un curso.

Para que, al acabar, puedas (por fin) pasar a la acción.

 

LOS 4 BLOQUEOS MÁS FRECUENTES Y LAS CLAVES PARA SUPERARLOS:

Bloqueo 1: Cómo romper las barreras tecnológicas

Casi siempre, al pensar en crear una formación online, aparecen los bloqueos tecnológicos:

    • ¿Qué plataforma me conviene más?
    • ¿Cómo grabo los vídeos?
    • ¿Dónde los subo?
    • ¿De verdad tengo que hacer vídeos?

Si bien esto no es lo primero en lo que debes pensar, soy consciente de que muchas veces las dudas tecnológicas acaban convirtiéndose en bloqueos que te impiden avanzar. Así que empezaré por dar respuesta, una a una, a las dudas más frecuentes.

a) Definir el formato del curso: ¿Tengo que hacer vídeos?

El formato vídeo hoy en día es el más habitual. Pero no es el único.

Básicamente, la decisión de hacer (o no hacer) vídeos depende:

            1. De ti. De qué es lo que quieres hacer y de cuál es el formato con el que te sientes más cómoda. Si te cuesta ponerte delante de la cámara, puedes pensar en hacer una presentación, y grabar la pantalla mientras tú la vas explicando.
            2. Del perfil de tu alumno. ¿Está muy acostumbrado al papel? Si es que sí, pues, aunque tú quieras hacer vídeos, igual tienes que incluir una transcripción, para que las puedan imprimir, subrayar o tomar sus notas.
            3. De la necesidades de tus alumnos. Por ejemplo: ¿van a necesitar vídeos para visualizar contenidos? ¿Necesitarán acceder a tus materiales cuando no estén frente al ordenador?

Te daré un ejemplo. Pat Educadora Canina ofrece cursos para educar al perro. A sus alumnos, ver los contenidos en vídeo les ayuda a saber qué es lo que tendrán que hacer con su mascota. Pero, además, les va súper bien ver los vídeos cuando van al parque con su perro. En este caso, resulta esencial que los contenidos sean accesibles, también, desde el móvil: esto ya es en sí misma una ventaja competitiva de sus cursos y aumenta la satisfacción de sus clientes.

Pero imaginemos que has decidido que no quieres hacer vídeos. En ese caso, tienes distintas opciones:

            • Puedes hacer que el curso consista en una serie de emails automatizados, con los archivos adjuntos y las fichas de trabajo.
            • Puedes directamente hacer un ebook y un cuaderno de trabajo, de descarga inmediata.
            • O, también, puedes hacer, directamente, audios. Quizás esto te interese, por ejemplo, si haces un curso de meditación.

b) Cómo grabar los vídeos

Si optas por hacer vídeos, la siguiente pregunta será qué programa usar para grabarlos. 

Si es tu primera vez, probablemente te resulte más fácil preparar una presentación, en Powerpoint o Keynotes. Para asegurarte de que todo sea vea profesional y por tanto transmitas una imagen de calidad (que va a dar más confianza a tus clientes y mejorará tu autoridad) te recomiendo usar las plantillas de Canva (versión de pago) o Creative Market y  grabar tu pantalla mientras vas hablando.

En este caso, tienes múltiples soluciones gratuitas (como por ejemplo Quick Time Player (si trabajas con Mac) o CamStudio (si usas PC).

Y si hablamos de plataformas de pago, yo soy muy fan de Screencast-o-matic (ofrece planes a partir de 18 dólares al año), que tiene, además, un programa de edición muy sencillo.

c) Subir y alojar los vídeos

Una vez que tienes los vídeos hechos, es posible que te preguntes dónde subirlos y alojarlos.

Para ello te dejaré dos opciones muy sencillas:

          • Puedes subirlos a YouTube, en modo oculto (esto quiere decir que solo los podrán ver las personas a quienes les facilites el enlace).
          • O puedes utilizar Vimeo PRO (de pago, 16€/ mes).

d) Escoger la plataforma para tu curso

Existen numerosas opciones, y conocerlas te permitirá tomar una decisión acertada, que contemple:

          1. tu competencia digital (y las ganas que tengas de aprender)
          2. y la fase de negocio en la que te encuentras (o la capacidad de inversión que tienes).

Para poder analizar opciones en profundidad, te recomiendo que te bases en las recomendaciones de alguien experto, que te ayude a ver con claridad las ventajas y desventajas de cada plataforma para tu negocio.

(En el blog de Alba Delgado tienes un artículo donde podrás ver las principales opciones en detalle: Herramientas para vender cursos online: ¿Cuál es la mejor?)

En resumen, para vencer el bloqueo tecnológico, la clave está en identificar tus competencias digitales, las necesidades de tus alumnos y la capacidad de inversión que tienes.  

Bloqueo 2: Cómo gestionar el proyecto para que no se eternice

Crear una formación es todo un reto.  Ahora, para que fluya bien y no se eternice (ni te bloquees en el camino) te recomiendo gestionarlo como un proyecto.

Y ello implica planificar tu proceso de trabajo.

Los 5 pasos del proceso de creación de tu curso

1. Definición del proyecto 

Para empezar, tendrás que decidir en qué va a consistir tu curso. Por ejemplo, si va a ser un infoproducto o un programa online con acompañamiento. También deberás fijar los objetivos para tu negocio, e identificar a qué público te vas a dirigir.

2. Visualiza y define cómo serán las fases de producción

Te recomiendo organizarlas en cuatro bloques:

        • Concepto: tema, temario y duración.
        • Investigación: lecturas adicionales y búsqueda de recursos.
        • Producción: creación de los materiales (vídeos, ebook, dosier…)
        • Entrega de los materiales: (alojamiento de vídeos, subir contenidos a la escuela online, imprimir los dosieres, los documentos…)

3. Calendarización

Establecer fechas te ayudará a priorizar. Aquí mi recomendación es que empieces por la fecha de finalización: decide qué día quieres tener el proyecto acabado. Y, a partir de allí, calendariza hacia atrás.

4. Dibujar el flujo de trabajo 

Identifica qué viene antes, qué viene después y cómo se relacionan las tareas entre sí. Para ello, puedes hacer mapas mentales, con herramientas como XMind ZEN (es la que yo utilizo), MindMeister o Canva.

5. Equipo de producción

Necesitas saber si van a intervenir colaboradores en alguna fase del proyecto. Por ejemplo: un diseñador gráfico, un informático, o un editor de vídeos.

Y, para gestionar el trabajo, y ayudar a que tus colaboradores visualicen el proyecto, puedes utilizar herramientas como Trello o Asana.

En resumen, para dejar de bloquearte con la gestión del tiempo, la clave está en entender la creación de tu curso como un proyecto, y planificar cada fase.

 

Bloqueo 3: Cómo crear el contenido de tu curso 

Lo primero que tienes que tener claro, aún antes de crear el temario, es que tu curso debe conectar con una demanda real del mercado.

Y, para ello, deberás conocer cuáles son las necesidades y las aspiraciones de tu cliente.

¿Desde qué perspectiva tratarás el tema central de tu curso? ¿Qué problema querrás ayudar a tus alumnos a resolver?

Te digo esto, porque muchas emprendedoras suelen tener dudas a la hora de:

    • crear el temario,
    • planificar la temporización,
    • definir los tiempos de cada módulo,
    • y distribuir todo en una línea temporal.

Es decir, quieren saber cuándo, cómo y por qué poner cada contenido en cada sitio.

Y por eso es tan importante comprender que el objetivo final de tu curso es que el alumno consiga ALGO.

Por ejemplo: sacar el máximo partido a su energía, profesionalizar el diseño de los materiales de su negocio, o construir y fidelizar una comunidad de seguidores en redes sociales.

Porque, al comprender esto, te darás cuenta también de que tu reto consiste en organizar tu conocimiento en un temario que conduzca a tus alumnos, paso a paso, hacia su objetivo de aprendizaje.

En resumen, para vencer el bloqueo creativo y empezar a producir los contenidos de tu curso, la clave está en tener claro el punto de llegada, el PARA QUÉ. 

(Y si quieres profundizar en este tema, en mi artículo Cómo crear un buen curso (online o presencial) encontrarás una guía detallada y ejemplos reales que te ayudarán en la creación de tus contenidos).

 

Bloqueo 4: Cómo fijar el precio de tu formación

Llegamos a uno de los bloqueos que generan más temor: ¿cómo le pongo precio a mi curso?

Partiremos de la base de que tu curso resuelve un problema real que tienen tus alumnos.

Es decir: ofreces una formación que conecta con las necesidades y expectativas de tu público, y aporta beneficios tangibles.

Dicho esto, es momento de fijar el precio de tu curso.

Y para ello, tendrás que tener en cuenta tres parámetros:

    1. El precio mínimo viable de tu curso 

Esto se basa en el coste monetario, y para identificarlo necesitarás conocer muy bien tus números:

          1. Los costes fijos
          2. Los costes variables
          3. Los costes de producción

El precio mínimo viable es el precio al que tienes que vender para no perder dinero. Después, a este precio, le añadirás un margen de rentabilidad, para tener beneficios.

    1. Los precios del sector

En segundo lugar, vamos a fijarnos en tu sector, para identificar los umbrales de precios máximos y mínimos.

Estos serán unos precios de referencia, con el objetivo de crear un umbral que te marque el precio mínimo y máximo habitual a fin de «no salirte de mercado».

En este punto, no te recomiendo decidirte necesariamente por la franja baja de precio (low cost) sin tener claro por qué lo haces… Sería aceptable como estrategia de penetración en el mercado, para conseguir facturación rápidamente y sanear tesorería (aún a costa de beneficios) pero ten en cuenta que el cliene que entra por precio es poco fiel: en cuanto encuentre otra oferta más barata, es más que posible que te abandone. ¿Te interesa este tipo de clientela?

Finalmente, tendrás que  atender a los factores subjetivos que hacen que un cliente decida comprar o no en relación a los precios (Psicología del Consumidor) y decidir dónde te vas a posicionar.

    1. Tu posicionamiento en el mercado

El lugar que ocupe tu marca en la mente del consumidor (posicionamiento) se basa en el valor que transmites, y tiene mucho que ver con el cliente ideal al que se dirige tu curso y con el valor que le estás ofreciendo.

Cuando hayas tenido en cuenta estos 3 parámetros: (1) precio mínimo viable, (2) precios de referencia del mercado y (3) posicionamiento de tu marca, será tu responsabilidad definir el precio aceptable: el que tu cliente está dispuesto a pagar.

* Simulación de precios por número de alumnos

Al fijar el precio de un curso, entra en escena un cuarto parámetro: el número de alumnos.

Una vez que haz trabajado los puntos anteriores, puedes hacer diferentes simulaciones, para visualizar a qué precio deberías vender para no perder dinero, y para alcanzar tu facturación deseada.

Por ejemplo, supongamos que tu precio mínimo viable son 11.050€, porque esta es la cifra que cubre todos tus gastos para producir e impartir el curso: tus horas de trabajo, los colaboradores que te han ayudado, las herramientas tecnológicas…

Sigamos imaginando que quieres amortizar toda la inversión que has hecho en las 2 primeras ediciones que vayas a sacar de tu curso. Si decides ofrecer 5 plazas en cada edición, entonces el precio mínimo viable de tu curso será de 2.210€. En cambio, si llenas el curso con 20 alumnos, el precio de tu curso será de 552,50€.

Facturación Mínima Núm Alumnos Ediciones Precio Mínimo Viable
CURSO 1 11.050 € 5

10

15

20

2

2

2

2

1.105 €

552,5 €

368,3 €

276, 2 €

Pero vamos ahora a hacer la simulación con tu facturación deseada. Aquí puedes visualizar el precio de venta tanto si llenas tu curso (este sería el grupo máximo) como si solo cubres plazas (este sería el grupo mínimo).

Facturación Mínima Núm Alumnos Ediciones Precio Mínimo Viable
CURSO 1 11.050 € 5

10

15

20

2

2

2

2

1.500 €

750 €

500 €

375 €

Seguramente, te moverás mejor si te quedas en las franjas intermedias, es decir, en las previsiones para 10 y/o 15 alumnos.

En resumen, para vencer tus bloqueos emocionales y fijar el precio de tu curso, la clave está en hacer números y simulaciones realistas, reflexionar y analizar cómo te quieres posicionar. 

Si, al leer este apartado, has pensado que necesitas revisar tu estrategia de precios, entonces te recomiendo mi artículo Claves para fijar precios y lograr un buen posicionamiento de mercado.

Y si todavía necesitas más ayuda, te recomiendo mi curso online Precios para Triunfar, donde te guío paso a paso a lo largo de todo el proceso y te facilito plantillas descargables de autocálculo y simulación para que no tengas ninguna dificultad.

 

PASAR A LA ACCIÓN

Te parecerá evidente, pero antes de finalizar tengo que decirte que, si de verdad quieres vencer tus bloqueos y crear un curso memorable, tendrás que empezar por ponerte en marcha.

Pasar a la acción implica implementar y ponerse a trabajar.

Para ello, quizás te ayude repasar las cuatro claves que te he dado para vencer tus bloqueos a la hora de crear tu curso:

1 – Identifica tus competencias digitales, las necesidades de tus alumnos y la capacidad de inversión que tienes.

2 – Entiende la creación de tu curso como un proyecto, y planifica cada una de las fases.

3 – Ten claro el punto de llegada, el PARA QUÉ

4 – Y, a la hora de fijar el precio, haz números y simulaciones realistas. Reflexionar. Y analiza cómo te quieres posicionar.

Pero, además, si te gustaría estar acompañada y que te vaya guiando en el proceso de creación de tu curso, entonces te interesará mi programa de Mentoría Formativa «TU CURSO MEMORABLE»

Si te ha gustado, comparte:
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on pinterest
Pinterest
Share on linkedin
LinkedIn
single post entrada blog
SOY GLORIA, TU MENTORA

Cuando hace 15 años decidí montar mi negocio, me hubiese encantado encontrar a una mentora que me llevase de la mano en línea recta, me evitase errores innecesarios y pusiera a mi alcance toda su experiencia y sus contactos… 

Entonces esto aún no existía o yo no supe encontrarlo. Pero hoy…  ¡aquí me tienes!

Lista y dispuesta a enseñarte a construir un negocio que funciona. ¡Va por ti!

Entérate de todo

Suscríbete al Club de Negocios que Funcionan

Recibirás contenido exclusivo, solo para miembros, y ofertas especiales para ti que no publicamos en la web.

Usaremos esta información para enviarte contenido gratuito relacionado con tu Crecimiento Empresarial así como ofertas comerciales sobre nuestros servicios y productos. En cualquier momento podrás darte de baja a través del enlace que encontrarás al pie de todos nuestros emails.
¿CONECTAMOS?
LOS MÁS LEÍDOS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar:

WEBINAR GRATUITO

5 ERRORES FATALES
QUE NO DEBERÍAS COMETER
AL CREAR UN CURSO ONLINE.

Martes, 19 de mayo (12h)

Ha llegado el boom de la formación online. Si vas a hacerlo, hazlo bien..

CURSO GRATUITO

¿Quieres un negocio
a pleno rendimiento?

Descubre los 5 escenarios que indican que algo no va bien y cómo resolverlo.